¿Cómo afecta el agua al afeitado?

El agua es el elemento clave de un buen afeitado. Mantiene la piel hidratada y ayuda a ablandar el pelo, facilitando su corte. El uso de aceite de afeitar forma una barrera protectora que impide que el agua se evapore durante el afeitado. También es el agua la que crea la espuma en un jabón de afeitar. Por tanto, el agua es fundamental.


Ciertas características del agua pueden influir mucho en la calidad final del afeitado. Las repasaremos aquí para guiarte en tu búsqueda del afeitado más cómodo.


Temperatura del agua

 

Es aconsejable afeitarse con agua caliente, pero no hirviendo: ten cuidado de no utilizar agua demasiado caliente para no arriesgarte a quemarte. El agua caliente dilatará los vasos bajo la piel y, por tanto, abrirá los poros para que el vello pueda ser tomado y cortado más fácilmente por la cuchilla de afeitar.


Sin embargo, se ha comprobado que algunos hombres prefieren afeitarse con agua fría en lugar de caliente, especialmente en verano. Después de todo, el afeitado de un hombre no es siempre el de otro; ¡cada uno tiene sus propias preferencias! Los hombres que se afeitan con agua fría afirman que el agua fría tensa la piel y mantiene el pelo liso, lo que facilita el afeitado.


Haz tus propios experimentos: aféitate con agua fría durante una semana, luego con agua caliente durante la siguiente, y después con agua fría de nuevo durante una semana, y comprueba qué es lo que mejor te funciona.


Dureza del agua

 

La dureza del agua tiene un impacto directo en la creación de la espuma. ¿Has notado alguna vez que con el mismo champú o gel de ducha, obtienes una espuma diferente cuando te vas de vacaciones? Probablemente se deba al cambio en la dureza del agua: el agua más dura requiere más jabón para crear la misma cantidad de espuma que el agua más blanda.


La dureza del agua del grifo puede medirse, pero esta información suele estar disponible en Internet dependiendo de tu zona de residencia. Si notas que tu agua es dura, puedes instalar un descalcificador o simplemente afeitarte con agua destilada o desmineralizada. El agua destilada se encuentra fácilmente en los supermercados, ya que también se utiliza en las planchas de vapor.


El agua también se puede ablandar añadiendo ácido cítrico: el nombre suena muy químico, pero en realidad es un ácido natural y biodegradable. Puedes encontrarlo en la sección de productos para el hogar de los supermercados o tiendas de bricolaje. Para ablandar el agua, llena el fregadero con agua del grifo y añade ácido cítrico. La cantidad a añadir depende de la dureza de tu agua. Lo más fácil es experimentar hasta saber la cantidad ideal de ácido cítrico que hay que añadir.


Algunas personas han probado jabones de afeitar de buena calidad pero no han podido crear una buena espuma debido a la dureza del agua. Si tu jabón de afeitar no te ha dado la espuma que esperabas, prueba a enjabonarlo con agua destilada o con agua ablandada con ácido cítrico. El experimento no te costará mucho, y podría salvarte de tirar un gran jabón de afeitar a la basura. Utiliza esta agua reblandecida para mojar la brocha de afeitar, para limpiarte la cara antes del afeitado, para hacer la espuma y para enjuagar la maquinilla durante el afeitado.


Aféitate en el lavabo o en la ducha

 

Afeitarse en la ducha tiene muchas ventajas, pero las desventajas no son insignificantes. La ducha ofrece agua caliente todo el tiempo y el vapor que sale de ella ayuda mucho a dilatar los poros, lo que hace que el afeitado sea más cómodo. La sensación de arrancar el pelo es menor. Sin embargo, no todo el mundo tiene la posibilidad de poner un espejo en su ducha, y el vaho del espejo no ayuda a adoptar el afeitado en la ducha. Además, el agua de la ducha que sigue corriendo durante todo el proceso de afeitado no es ni mucho menos respetuosa con el medio ambiente.


El mejor compromiso es afeitarse en el lavabo justo después de la ducha. Pero si tienes otras preferencias, síguelas.

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